LAS DROGODEPENDENCIAS
Guía informativa.
1 - INTRODUCCIÓN
A lo largo de la historia de la humanidad, la experiencia del ser humano con las drogas ha sido una práctica constante en la mayoría de los pueblos conocidos. Otra cosa son las diferentes funciones que estas drogas han cumplido y las distintas actitudes que las sociedades han mantenido hacia ella.
El actual fenómeno del consumo de drogas afecta, asimismo, a nuestra sociedad. No parece fácil que, en un futuro inmediato las drogas puedan desaparecer de nuestro entorno; por el contrario, es necesario que estemos preparados para hacerles frente y combatirlas.
En este sentido, una de las mejores maneras de manejarlas es conocerlas, lo cual nos ayudará a entender el fenómeno y también a prevenirlo.
2 - ¿QUÉ SON LAS DROGAS?
En un sentido genérico, podríamos definir las drogas como todas aquellas sustancias que introducidas en un organismo vivo, tienen la capacidad de poder modificar una o más de sus funciones.
En este texto, solo haremos referencia a aquellas sustancias químicas con capacidad psico activa y adictiva, elaboradas de forma natural, sintética o semisintética, que tomadas por diferentes vías de administración (oral, esnifada, intravenosa, etc.), se disuelven en la sangre y actúan, básicamente, sobre el sistema nervioso central (el cerebro), modificando las formas que normalmente tienen las personas de percibir la realidad y comportarse.
Las drogas actualmente conocidas son muchas y variadas y, para racionalizar su conocimiento, los expertos han intentado clasificarlas en diferentes categorías o grupos
A efectos prácticos, creo que la mejor manera de clasificarlas es la que se basa en la observación de sus efectos sobre el sistema nervioso central (SNC), es decir, sobre el comportamiento. Destacaremos tres categorías o tipos:
1 Drogas depresoras del SNC
Alcohol.
Hipnóticos.
Ansiolíticos.
Opiáceos, etc.
2 Drogas estimulantes del SNC
Anfetaminas
Cocaína
Nicotina (tabaco)
Cafeína, etc.
3 Drogas Psicodislépticas
Alucinógenos (LSD, mezcalina, etc.)
Cannabis
Drogas de diseño (Éxtasis, etc.)
Inhalantes
Sin embargo, muchos consumidores utilizan más de una droga, dependiendo no sólo de que ésta sea o no legal (en nuestro caso, alcohol, tabaco, hipnóticos y tranquilizantes), sino también de otros factores como pueden ser la disponibilidad y accesibilidad en un momento determinado, el precio en el mercado (legal o ilegal), las expectativas que el sujeto se haya creado en torno a los efectos esperado de tales combinaciones, la presión que pueda sufrir por parte de su grupo social, etc.
¿QUE ENTENDEMOS POR DEPENDENCIA?
¿QUÉ ES UN ADICTO?
El uso repetido de ciertas drogas por parte de algunas personas puede comportar un cambio en el modo en que éstas y el consumidor interactúan. La capacidad del usuario para escoger cuándo, cuánto, cómo y dónde puede consumir una determinada droga se puede ir reduciendo gradualmente. El individuo se va focalizando cada vez más en la sustancia y deja
De interesarse por otros asuntos que antes le eran de especial interés (familia, trabajo,
Estudios, etc.). En definitiva, el sujeto va perdiendo su control y capacidad de autonomía,
Mientras que la droga se convierte en su objetivo totalizador o de prioridad absoluta; el resto ha dejado de tener importancia. Es lo que entendemos por DROGODEPENDENCIA PSÍQUICA. En estos momentos podemos decir que la persona se ha convertido en dependiente de la droga, que es drogodependiente, adicto o drogadicto.
Para simplificar el complejo fenómeno de las drogodependencias, podría comentar que hay un número considerable de drogas que, cuando se toman de forma repetida en el transcurso de un período de tiempo más o menos largo, producen lo que se conoce como una DEPENDENCIA FÍSICA, es decir que provocan importantes cambios biológicos que se expresarán mediante trastornos físicos y psicológicos, de forma mas o menos evidente,
Cuando el sujeto deja de tomar su dosis. Es lo que se conoce como SÍNDROME DE
3-
ABSTINENCIA.
Otro de estos cambios bioquímicos, que tiene lugar a lo largo del proceso adictivo, es lo que se conoce como TOLERANCIA. Diremos que una persona ha adquirido tolerancia a una droga determinada cuando necesita incrementar su cantidad diaria para experimentar los efectos que antes conseguía con una dosis inferior. Así, llega un momento en que el adicto
Puede estar consumiendo cantidades tan importantes que, en otra persona no iniciada, serían letales.
Esta tolerancia disminuye con la abstinencia, lo cual nos explicaría - en el caso de los heroinómanos- el riesgo de sobredosis en el momento en que se reinicie el consumo, después de un período de abstinencia, utilizando la misma dosis que usaba cuando estaba “enganchado”.
¿Por qué una persona se convierte en dependiente, mientras otra puede decidir abandonar las drogas sin mucha dificultad? Los expertos coinciden en afirmar que son tres los factores que cabe tener en cuenta y que interactúan entre sí generando la respuesta final.
Éstos serían:
1 .El tipo de droga escogida.
2 .El lugar y las circunstancias. En definitiva, el ambiente donde se produce esta interacción.
3 .Las características del propio individuo.
Lo que no queda tan claro es la cuota de responsabilidad atribuible a cada uno de estos factores, que variará según cada caso concreto.
1 EL FACTOR DROGA
Está demostrado que ciertas drogas tienen la capacidad o poder de reforzar la conducta reiterativa de su consumo. En otras palabras, que los efectos que producen sobre el sujeto que las utiliza son de tal naturaleza, que aumentan considerablemente la probabilidad que éste las vuelva a consumir.
El porqué unas drogas actúan como reforzadoras del consumo, y otras no, está todavía por explicar. Es conocida la existencia de circuitos cerebrales neuronales gratificantes o de placer, que se pondrían en marcha en cuanto interactuasen unas drogas, lo cual justificaría, en parte, este fenómeno. El resto lo podrían explicar algunos factores ambientales o características personales del afectado.
La rapidez de instauración de un hábito o el aprendizaje de una conducta de consumo no dependerá sólo de la gratificación que se desprenda del consumo de una droga, sino también, y básicamente, de la rapidez de la recompensa o satisfacción que de ella se derive.
En este sentido, las drogas que se inhalan o bien son administradas por vía endovenosa, como por ejemplo la cocaína o la heroína, procuran un efecto gratificador inmediato, por lo cual el sujeto tendrá muchas mas posibilidades de desarrollar su hábito de consumo de forma mucho más rápida. Estas drogas, además son de acción corta, lo cual significa que sus efectos, a
Pesar de que son gratificantes, son de corta duración. En estos casos, la instauración del hábito requerirá un aumento en la frecuencia de refuerzo o de consumo a lo largo del día.
4-
Por otro lado, este hecho se complica una vez que el sujeto ha pasado a depender físicamente de la droga. En este caso actúan dos mecanismos de refuerzo hacia el consumo : el de recompensa, propio de la sustancia, que gratifica de forma mas o menos inmediata, y el de castigo, propio del síndrome de abstinencia que se manifiesta cuando se deja de consumir la droga y que reclama ansiosa y urgentemente un nuevo consumo.
2 LOS FACTORES AMBIENTALES
En opinión de algunos profesionales los mencionados factores ambientales pueden ejercer un papel más definitivo, en determinar el consumo, que la propia droga. En este sentido, cabría considerar, entre otros:
1) LOS FACTORES SOCIOCULTURALES
El consumo de las drogas sólo puede entenderse dentro del contexto social y cultural en el que vive el consumidor.
A través de la historia las diferentes sociedades han desarrollado una serie de valores y actitudes en torno a las drogas. En algunos casos aceptado e integrando aquellas que le son propias, como en nuestro caso el alcohol y el tabaco y, en otros, rehusado las que le son ajenas.
Obviamente, el consumo de aquellas drogas que forman parte de la cultura de una sociedad será contemplado con una actitud mucho más tolerante que el de aquellas otras que le puedan resultar extrañas o desconocidas.
En este sentido las sociedades legislan queriendo interpretar la actitud social existente hacia las drogas, prohibiendo y penalizando las que no han integrado y tipificado una serie de medidas para controlar los posibles daños que se puedan derivar del consumo de las que son legalizadas.
2) El precio de la sustancia en el mercado, legal o ilegal, actúa también como un factor disuasorio o promocional del consumo de una determinada droga.
3) La disponibilidad y la accesibilidad más o menos fácil de la droga para el individuo será parte determinante también de su consumo.
4) La influencia o presión del grupo al que pertenece el individuo determinará, asimismo, la conducta que éste seguirá respecto al consumo.
3 EL FACTOR INDIVIDUAL
Cabe considerar también que las formas en que un individuo puede relacionarse con las drogas son variadas y, habitualmente, cambiantes en el tiempo. Entre éstas, cabe distinguir:
1) Un consumo experimental en el que el individuo se deja guiar solamente por la curiosidad que las drogas le han despertado en un momento determinado.
2) Un consumo socio - recreacional en el que el individuo consume unas determinadas drogas, aceptadas por su grupo social, con la finalidad de experimentar alguna sensación placentera.
3) Un consumo circunstancial a través del cual el individuo se auto prescribe una determinada droga para poder contrarrestar algún tipo de malestar puntual (ansiedad, dolor, etc.).
4) Un consumo intensificado o excesivo. En este caso, el individuo va incrementando, en frecuencia y/o cantidad, el consumo de una determinada droga que ya empieza a interferir en su vida cotidiana.
5) Un consumo compulsivo, que ofrece testimonio de la dependencia del individuo hacia la droga, lo que significa que ésta se ha convertido en un objetivo prioritario del sujeto.
Son muchas y diversas las teorías que intentan explicar el porqué de la propensión o inclinación de ciertas personas hacia el consumo de drogas. La mayor parte de éstas ponen énfasis en una especial “vulnerabilidad” del sujeto.
Entre estas teorías destacan las de orden psicológico y las de tipo biológico. Todas ellas nos presentan desde su perspectiva a un sujeto “deficiente o vulnerable” a los efectos de las drogas, que utiliza como mecanismo “compensatorio” para combatir la “deficiencia o vulnerabilidad” específica que presentan.
La importancia de cada una de estas teorías radica no solamente en el hecho explicativo que nos ayuda a entender el fenómeno de las drogodependencias (consumo, recaídas, etc.), sino, además, en que han generado diversos y diferentes sistemas de tratamientos para combatirlas (programas de tratamiento farmacológicos, como los mantenimientos con metadona o naltrexona, variadas técnicas conductuales, etc.).
DESCRIPCIÓN DE LAS DROGAS
1 ALCOHOL.
El alcohol etílico es el tipo de alcohol que se encuentra en todas las bebidas alcohólicas. A pesar de la opinión generalizada, sus efectos no son estimulantes, sino depresores del sistema nervioso central y estarán en relación con el nivel de concentración de alcohol en la sangre.
Es lo que conocemos como el grado de alcoholemia.
El nivel de alcoholemia dependerá básicamente de la cantidad de alcohol ingerido, pero también de otros factores, como por ejemplo, el tiempo y la frecuencia del consumo, el cuerpo del consumidor (complexión, peso, estado de salud, etc.), la tolerancia que haya podido desarrollar, las circunstancias en que se ingiere el alcohol (tipo de comida, etc.), el sexo (la mujeres son mas susceptible a los efectos del alcohol que los hombres), etc.
Entre los efectos inmediatos a la ingestión de alcohol podemos destacar las alteraciones de la visión, de la percepción, de la coordinación y la aparición de confusión mental, desorientación y lenguaje barboteante. En cuanto se haya establecido una dependencia se evidenciaran fuertes alteraciones e interferencias en todas las esferas de relación del individuo: familiar, laboral, social, etc.
Una alcoholemia superior a 5 gr. /l. (6 veces superior al límite legal para conducir) puede resultar mortal para la mayoría de personas.
Cabe tener en cuenta, asimismo, que hay ciertas situaciones ambientales y personales de riesgo en las que se recomienda, incluso para aquellas personas sanas que no son dependientes del alcohol, una abstinencia total de bebidas alcohólicas. Se trata del período de embarazo y lactancia, el período previo y durante la conducción, en el caso de que estén
Tomando medicamentos y durante la jornada laboral, especialmente cuando se trabaje con máquinas.
Últimamente se empieza a estudiar con mucha atención el impacto del consumo de alcohol sobre el SIDA. Se sabe que la des inhibición , la euforia inicial y la pérdida de control causada por el consumo de alcohol pueden generar ciertos tipos de conducta sexuales de alto riesgo, al inducir una despreocupación por las medidas de protección necesarias como el uso de preservativo, etc., lo cual contribuiría a facilitar la transmisión del virus del SIDA.
Por otro lado el consumo excesivo de alcohol puede perjudicar aún más la deteriorada situación inmunitaria de los enfermos de SIDA.
2 HIPNÓTICOS Y TRANQUILIZANTES
Con estos nombres se agrupa un conjunto de sustancias depresoras del sistema nervioso central que en la práctica médica se prescriben para combatir la ansiedad e inducir el sueño.
De entre todos los medicamentos existentes, probablemente este grupo sea uno de los más consumidos (y con frecuencia peor utilizados) entre la población en general. No resulta extraño encontrar personas consumidoras habituales que se automediquen, e incluso, dependientes de estas sustancias sin saberlo.
El hecho de que estos fármacos tengan la capacidad de modificar el estado de ánimo de las personas e influir sobre su nivel de conciencia ha provocado que su uso pudiera desviarse mas allá de la estricta prescripción médica en personas sometidas al estrés y la ansiedad de la vida moderna, y en aquellas que sufren de insomnio (muy frecuente en los ancianos). El consumo de estas sustancias es también práctica habitual de los jóvenes poli toxicómanos, tanto para combatir los efectos negativos que les haya podido causar el uso de algunas drogas (como por ejemplo la excitación cocaínica o anfetamínica), como para paliar la sintomatología de abstinencia de otras (como por ejem. la heroína).
Algunos consumidores acostumbran, ocasionalmente, a mezclar estos productos con bebidas alcohólicas, con el fin de obtener una sensación especial de embriaguez. Como los efectos de ambas sustancias depresoras se suman, los resultados finales suelen ser más graves y espectaculares que los que podrían derivarse de la exclusiva intoxicación alcohólica.
En todos estos casos, el riesgo de accidente al manejar vehículos de motor o en el trabajo es siempre elevado.
Los hipnóticos y tranquilizantes llegan a crear dependencia y su síndrome de abstinencia puede ser muy grave. Por esta razón, cuando se han tomado estos medicamentos de forma continuada, no pueden suprimirse de golpe, sino que han de reducirse lentamente.
TABACO
El consumo de tabaco es considerado actualmente como uno de los problemas de salud pública más importante, ya que se ha evidenciado una fuerte asociación entre éste y un elevado número de enfermedades que comportan una alta morbilidad y mortalidad.
Dadas las graves complicaciones del tabaco sobre el feto, cabe mencionar la conveniencia de que las mujeres gestantes abandonen el hábito tabáquico durante el período de embarazo, y recordar la existencia del “fumador pasivo”, como aquel sujeto que puede recibir las consecuencias nocivas del consumo de otra persona al inhalar de forma involuntaria el humo ambiental que puede encontrarse en espacios de mutua convivencia.
Al igual que otras drogas, el tabaco es causante del desarrollo de una franca dependencia a lo largo del tiempo, cuya responsabilidad se atribuye a uno de los agentes químicos, denominado nicotina.
El hecho de que la población general no identifique o perciba el consumo de tabaco como una toxicomanía, se fundamenta de entrada en que ésta, a diferencia de otras drogodependencias, no se manifiesta a través de cambios comporta mentales graves que provoquen cierta alarma social.
La capacidad tóxica del tabaco se encuentra en la gran cantidad de sustancias que se inhalan en el momento de la combustión, como el alquitrán, la brea y otros agentes cancerígenos, que afectan el aparato respiratorio y que se han asociado a la aparición de diversos tipos de cánceres.
Por otra, parte el monóxido de carbono, junto con otras sustancias que se encuentran en el humo del tabaco, contribuye de forma determinante a la aparición de enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, como los enfisemas, las bronquitis, etc., y de otras enfermedades cardiovasculares, como el infarto, la hipertensión, la angina de pecho, etc.
4 HEROÍNA
La heroína es un analgésico opiáceo muy potente, derivado de la morfina, clasificada como droga depresora y con un alto potencial adictivo que posibilita que el individuo desarrolle un proceso de dependencia de manera muy rápida.
Uno de los efectos más inmediato consiste en una euforia inicial que se acompaña de una sensación de bienestar, que irá derivando en somnolencia, apatía, lentitud psico motora, etc.
Cuando el individuo se ha convertido en adicto, cada dosis que se toma viene seguida de una fuerte necesidad y preocupación por conseguir la siguiente, ya que, cuando el organismo siente la falta de la droga, expresa una fuerte sintomatología de abstinencia (sudores, escalofríos, piel de gallina, ansiedad, dolores generalizados, etc.), que es vivida por el adicto como una situación insoportable.
Debido a que la forma de consumo más utilizada es la intravenosa, además de los efectos propios de la toxicidad de la sustancia, cabe incluir los asociadas a ésta vía de administración, como por
Ejem. Las enfermedades infecciosas como la endocarditis bacteriana, o la transmisión de otras como l hepatitis o el SIDA.
La fuerte necesidad de consumir la droga y, en consecuencia, de conseguir los recursos para obtenerla, hace que la mayoría de heroinómanos se muevan en un mundo de marginación y desestructuración social que viene a dificultar, aun más, las posibilidades de salir de la dependencia.
5 COCAÍNA
La cocaína es una sustancia que se extrae de la planta Eritroxylon Coca, que tiene como función principal la de ser un estimulante del sistema nervioso central.
Entre las sustancias estimulantes, cabe recordar también las anfetaminas, un producto de síntesis de laboratorio, con propiedades farmacológicas análogas a la cocaína. Actualmente su uso ha renacido a través de las llamadas drogas de síntesis.
Entre los efectos de la cocaína, se destacan aquellos que eliminan la sensación de hambre, cansancio y sueño, produciendo un efecto euforizante en el consumidor.
Debido a la existencia de diversas pautas de consumo de la droga, la cocaína ha obtenido el status de droga poco nociva, que se puede consumir sin problemas, de forma recreacional (de la misma forma que los bebedores habituales consumen alcohol).
No obstante, la realidad nos evidencia que, cada vez más, van apareciendo personas con una fuerte dependencia de la cocaína, que se traduce en un consumo compulsivo asociado a otros problemas.
Entre los trastornos de índole orgánica que más frecuentemente se presentan, destacan las alteraciones cardiovasculares (hipertensión, arritmias, etc.) y las del aparato respiratorio (respiración irregular, aumento de la frecuencia respiratoria, etc.). Entre los trastornos de orden psíquico, señalaremos la irritabilidad, la excitabilidad, el insomnio, etc. Con dosis relativamente altas, pueden empezar a aparecer ideas paranoicas (de persecución, etc.).
6 CANNABIS
A partir de una distinta elaboración de las diferentes partes de la planta de la Cannabis Sativa , se obtienen los diversos tipos de preparados de cannabis, que conocemos con los nombres de grifa, marihuana, chocolate, hachís, porros, etc.
Fumarlos (solo o mezclados con tabaco) es la forma más común de consumo de estos productos.
Los efectos del cáñamo (porro) son causados básicamente, por una sustancia psico activa denominada Delta- 9- Tetrahidrocannabinol .Algunos individuos experimentan una cierta euforia y otros una sensación de placidez que puede acompañarse de una progresiva apatía y disminución del rendimiento. A medida que incrementan la dosis, pueden sufrir ciertas dificultades para fijar la atención, alteraciones de la memoria inmediata y lentitud de los reflejos con falta de coordinación psico motora. Algunas personas, si consumen dosis muy importantes de cannabis, pueden llegar a sufrir ciertas distorsiones de las percepciones.
Como consecuencia, el consumo de cannabis puede comportar un riesgo evidente de accidentes en la ejecución de ciertas tareas que requieran una perfecta coordinación, como por ejem. La conducción o la manipulación de ciertos tipos de aparatos o máquinas en el ámbito laboral.
7 DROGAS DE SÍNTESIS
Existen ciertas sustancias que, últimamente y a través de los medios de comunicación, han adquirido un especial protagonismo al asociarse con “la movida de la noche”.
Se trata de un conjunto de sustancias que son sintetizadas en laboratorios clandestinos y que tienen unas estructuras química muy similar a las anfetaminas y a ciertos alucinógenos. En realidad se presentan en el mercado ilegal de forma muy adulterada, básicamente mezcladas con diferentes anfetaminas y cafeína.
Entre estas drogas se destaca el MDMA, conocida como “Éxtasis”, que se sintetizó en el año 1.914 con el objeto de disminuir la sensación de apetito.
Se tratan de drogas de uso social que se acostumbra a consumir ocasionalmente los fines de semana.
Entre los efectos del “Éxtasis” cabe destacar, dependiendo de la combinación de anfetaminas que contenga, una ligera excitación, euforia, insomnio, aumento de la frecuencia cardíaca,
Sudoración, hipertensión, etc. También se distingue por producir una marcada alteración de la percepción visual y auditiva (por esta razón la discoteca es el lugar elegido para su
Consumo), así como el sentido del tacto, por lo que algunos interpretan que favorecen las relaciones sexuales. Los consumidores también comentan que facilita el contacto en las relaciones sociales. Con dosis elevadas, se ha descripto la presencia de alucinaciones y psicosis aguda.
Más peligrosa es la certeza de un cuadro clínico que merece especial atención, denominado “golpe de calor”. Se sabe que el Éxtasis puede alterar el centro regulador de la temperatura provocando un aumento de la temperatura corporal. Si a este hecho se le añade el calor inducido por el ejercicio y el calor ambiental (recordar que se toma mayoritariamente en las discotecas), la sudoración y la deshidratación consiguientes pueden provocar un cuadro mortal.
Teniendo en cuenta estos efectos, se puede comprender fácilmente que las drogas de síntesis representan un importante factor de riesgo de accidentabilidad en el momento de la conducción.
Hasta el momento, no existen evidencias que indiquen que el MDMA o el “Éxtasis” produzcan dependencia física. En cambio, se han detectado casos de dependencias psicológicas en personas consumidoras de larga evolución.
Resulta difícil conocer los efectos a largo plazo del consumo de éstas sustancias, ya que generalmente éste se produce en temporadas cortas, según modas y hábitos estacionales; además muchas veces, ni los propios consumidores saben exactamente que tipo de producto están tomando.
8- CONSUMO DE DROGAS POR INHALACIÓN
Definición y delimitación del concepto.
El término Disolvente abarca todas aquellas substancias gaseosas, líquidas o sólidas muy volátiles psico activas, en su mayoría inflamables y de olor más o menos intenso y agradable.
De origen orgánico, se calcula que existen varios cientos de sustancias susceptibles de producir efectos sobre la psiquis .Desde los pegamentos hasta pinturas, se consumen en ciudades y pueblos remotos.
Característica del producto:
* Fácilmente accesibles en la vivienda y el comercio, baratos y de venta libre.
* Fácilmente disimulables (Tubitos de pegamento para parches).
* De acción inmediata, intensa y reversible.
Productos responsables más frecuentes:
1. Pegamentos y adhesivos:
* Hidrocarburos aromáticos (tolueno) o alifáticos (hexano).
* Ésteres (acetato de etilo) y cetonas (acetona).
2. Disolventes Puros: Utilizados en algunos productos de maquillaje, como quitamanchas o en medicamentos: acetona, tricloroetileno, tetracloroetileno, tetracloruro de carburo, etc.
3. Gases Propulsores: contenido en forma líquida en aerosoles y extintores.
* Fluoro alcanos (freones, foranes, flúgenos).
* Hidrocarburos saturados ligeros (butano, propano).
4. Gases de Ignición: Butano, Propano (para la carga de encendedores).
5. Carburantes: Mezcla de Hidrocarburos saturados y aromáticos más o menos volátiles.
6. Diversos:
* Alcoholes: metanol o alcohol de quemar, Izo propanol de los anticongelantes.
* Óxido de Carbono: aspirado al salir de los tubos de escape de las motocicletas.
PATRÓN DE DESARROLLO DE LA DEPENDENCIA
El grupo de víctimas potenciales son lo niños de 12 a 16 años, inducidos por amigos a probarlo “una sola vez”. La minoría inhalan un período de tiempo prolongado (años), la mayoría se enganchan a los disolventes durante temporadas variables.
Se trata de una actividad de grupo, siendo la dependencia física mínima y la psíquica importante convirtiendo al “sniffing” en una verdadera toxicomanía.
PERFIL BÁSICO DEL NIÑO QUE INHALA:
Los consumidores compulsivos habitualmente son muy jóvenes, preferentemente varones y pertenecientes a estrato socio- económico y cultural bajos o muy bajos.
Sus familias cuando existen, presentan gravísimos problemas sociales: consumo o dependencia de drogas, delincuencia, encarcelación, psicosis/retraso mental, prostitución, etc., haciendo prácticamente imposible el desarrollo infantil dentro de cierta “normalidad”, ya que suelen coexistir extrema miseria, número elevado de hijos y malos tratos verbales y físicos interparentales y de padres a hijos. Los inhaladores crónicos tienen padres alcohólicos en proporción mayor que los otros niños.
Los aspectos Sociológicos Habituales son:
* Escolaridad tardía, inadaptación escolar, fracaso, absentismo y abandono escolares.
*Ignorancia o rechazo de valores y normas sociales, conducta delictiva o pre- delictiva, pertenencia a grupos callejeros.
* Grandes espacios de tiempo libre completamente vacíos.
Entre las características psicológicas destacan:
* Dificultades de atención, concentración, memoria, expresión, comunicación, orientación, y relaciones interpersonales, lenguaje estereotipado y pobre.
* Obtención de bajos coeficientes de inteligencia en los Tes. convencionales. Escasa motivación para efectuar aprendizaje dirigido y/o sistematizados.
*Baja autoestima y otros componentes depresivos. YO dependiente, sustituido en parte por identidad grupal.
*Poca tolerancia a la frustración.
*Temor ante personas, lugares y situaciones desconocidos. Impulsividad y agresividad.
Los consumidores de disolventes son invisibles para los sistemas educativos y de cuidado de salud, pero visibles para el sistema judicial de lo criminal.
Factores que influyen en las acciones y efectos de los Disolventes:
1. Intensidad y frecuencia de la inhalación.
2. Grado de pureza de la droga y proporción de la misma en el producto inhalado.
3. Uso simultáneo o alternativo de otras drogas; uso de productos con dos o más drogas.
4. Sistema de inhalación.
5. Experiencia de uso.
6. Edad, sexo, peso/ estado físico y emocional previo.
7. Circunstancias ambientales del consumo.
COMPLICACIONES MÉDICAS DEL CONSUMO CRÓNICO
Renales, hepáticas, cardiovasculares, poli neuritis medular, anemias y hembriopatías en el sexo femenino, etc.
La tolerancia se instaura en 8-10 días de consumo diario intenso, en relación con la frecuencia de la inhalación. Para la desaparición de la tolerancia una vez instaurada es preciso mantener 2-3 semanas de abstinencia.
Los síntomas de Abstinencia por inhalables son inespecíficos (temblores finos, irritabilidad, insomnio, cefaleas) y desaparecen con una nueva inhalación
1º- Asfixia: sobre todo cuando se introduce toda la cabeza dentro de la bolsa.
2º- Quemaduras por tratarse de sustancias inflamables, lesiones de la mucosa labial y nasal, con eritema y epistaxis (hemorragia nasal), ulceraciones y tos frecuente en los usuarios crónicos.
3º- Accidentes diversos por la ebriedad que inducen los disolventes (caída de bicicleta o moto entre los adolescentes)
4º- Trastornos pulmonares agudos: hipo ventilación en caso de coma, edema agudo de pulmón por trastornos del ritmo y por acción directa sobre el epitelio bronquial o alveolar y sobre el surfactante.
5º- Trastornos pulmonares crónicos: los agentes lipofilos desorganizan las lipoproteínas membrana rías, con la consiguiente alteración y aparición de agregados celulares, trómbos y depósitos de ácidos y grasas libres.
6º- Insuficiencia hepática aguda y subaguda como consecuencia del proceso degenerativo.
7º- Muerte súbita por arritmia cardíaca.
8º- Sistema Nervioso periférico: neuritis.
9º- Sistema Nervios Central: Ataxia Cerebelosa. Importante deterioro neurológico.
INTERACCIONES CON EL ALCOHOL:
Cuando el consumo es agudo, los disolventes ejercen efectos aditivos por consumo simultáneo con alcohol.
Cuando es crónico se establece tolerancia cruzada entre la mayoría de disolventes y el alcohol, lo que hace necesario consumir más alcohol para obtener los mismos efectos.
Si además son alcohólicos, sufren lesiones hepáticas mucho más serias y precoces.
Los niños de la bolsa en la boca sin un cambio social, pasarán de ser niños maltratados a ser habitantes de reformatorios, hospitales, burdeles o cárceles, y cuando sean padres ejercerán el mismo maltrato que sufrieron .Al aumentar en edad y recursos, el individuo irá cambiando de substancias y convirtiéndose en un toxicómano que difícilmente podrá escoger una opción de vida libre de drogas.
Todas las toxicomanías aquí descriptas tienen tratamiento específico y adaptado a cada caso particular un éxito elevado.
No olvidar que sin un proyecto de educación preventiva y de reinserción social la sola labor asistencial es insuficiente en sí misma.
Consciente de la importancia creciente que va adquiriendo el problema de las Drogodependencias, el cual incide y se extiende de forma prácticamente epidémica en el
Ámbito de la población (especialmente juvenil), desde mi formación profesional como Médico y Máster en Drogodependencias asumo el compromiso de encontrar soluciones adaptadas a los problemas y posibilidades de mi país Argentina. Invitando a todas las personas que conscientes del problema: MEDICO - BIO- SOCIAL que representan las
Drogodependencias me acompañen en un proyecto común en bien de la humanidad, de la que me enorgullezco, al saber que no se fía de los que han elegido vivir “de otra forma” al tiempo que llegar a comprender que tampoco se puede desconfiar y marginar a los que a través de un producto químico u otra cosa han querido cambiar el mundo; “su visión del mundo”. Han querido hacer algo que les está costando la vida, la salud, la felicidad y la alegría de vivir normalmente para ser felices.
Dr. Juan Carlos Schurig Terraf. Médico y Máster en Drogodependencia por la Universidad Central de Barcelona .España. Perito judicial en Drogodependencias de los Tribunales de la provincia de Tucumán y de Las Cámaras Federales de las Provincias del N.O.A.
Para mayor información puede hacerlo por teléfono al nº: 422 9832.
***
No hay comentarios:
Publicar un comentario